La Biblia en Español Sencillo 2026
Jueces 17
Había un hombre de la región montañosa de Efraín llamado Micaía.
Él dijo a su madre: «Los mil cien siclos de plata que te robaron, por los que pronunciaste una maldición y que yo mismo te oí pronunciar, están conmigo. Yo tomé la plata, pero ahora te la devuelvo». Su madre respondió: «Que el Señor te bendiga, hijo mío».
Micaía devolvió a su madre los mil cien siclos de plata. Ella dijo: «Dedico esta plata al Señor de parte de mi hijo, para hacer una imagen tallada y una imagen de metal fundido».
Después que Micaía devolvió la plata a su madre, ella tomó doscientos siclos y los dio a un artesano. Él hizo con ellos una imagen tallada y una imagen de metal fundido, que quedaron en la casa de Micaía.
Micaía tenía una casa de dioses. Hizo un efod y dioses domésticos, y nombró sacerdote a uno de sus hijos.
En aquellos días no había rey en Israel. Cada uno hacía lo que le parecía correcto.
Había un joven levita que vivía como extranjero en Belén de Judá.
El joven salió de Belén de Judá buscando otro lugar donde vivir. En su viaje llegó a la región montañosa de Efraín, a la casa de Micaía.
Micaía le preguntó: «¿De dónde vienes?» Él respondió: «Soy levita de Belén de Judá y estoy buscando un lugar donde vivir».
Micaía le dijo: «Quédate conmigo y sé para mí como padre y sacerdote. Te daré diez siclos de plata al año, además de ropa y comida».
El levita aceptó quedarse con Micaía, y el joven llegó a ser para él como uno de sus hijos.
Micaía nombró sacerdote al levita, y el joven vivió en su casa.
Entonces Micaía dijo: «Ahora sé que el Señor me hará bien, porque tengo a un levita como sacerdote».
La Biblia en Español Sencillo 2026. Public domain. Source: eBible.org. Typeset from the source files; no intended changes to scripture wording. BibleKenya is not endorsed by the rights holder.
Full source notice & licence · SourceEdition imported 2026-10-25.